lunes, 13 de octubre de 2008

Undécimo día: Playa del Carmen - Chichén Itzá

Nos levantamos muy temprano porque había que llevar a Carlos y Tania al aeropuerto de Cancún. Después Drichal cogió los mandos del coche y pusimos rumbo a Chichén Itzá. Nos quedaban unos 200 km de camino, así que tomamos la autopista y tratamos de disfrutar del camino y sus curiosidades.

Gasolinera camino a Chichén Itzá

Al llegar sacamos las entradas y de nuevo nos encontramos con multitud de vendedores por todas partes. Los caminos llenos a ambos lados, pero nada de eso puede empañar la grandeza del lugar.

Destaca "El Castillo" o "Pirámide de Kukulcán" (Kukulcán es el equivalente a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada), que tiene 55,5 m de base cuadrada y 24 metros de altura y está rematada por un templo. Sumando los escalones de la pirámide y el del templo la suma es de 365 escalones.

Chichén Itzá. Pirámide de Kukulcán.

En esta fotografía se puede apreciar mucho mejor, y sin recortes:



Las escaleras de acceso a la pirámide por el lado norte tienen en su parte inferior unas cabezas de serpiente. En los equinoccios (primavera y otoño) la sombra de la esquina de la pirámide se proyecta sobre la escalera y forma la imagen de una serpiente, que termina en esas inmensas cabezas y que hace el efecto de una serpiente que baja del templo superior a la tierra.

Escalera de la pirámide. Chichén Itzá.

He encontrado una foto que lo ilustra:


Y un video:



También hay un curioso efecto acústico que reproducen invariablemente todos los guías turísticos que hay allí: es un efecto acústico que llaman “la cola del Quetzal” y se produce al emitir un sonido impulsivo (sonido de corta duración pero de fuerte volumen como un aplauso)delante de la escalinata de la pirámide. Si se dan palmadas a unos 40 metros en la perpendicular de la escalinata se escucha un sonido agudo, un chirrido extraño, un sonido parecido al canto del quetzal, el pájaro sagrado de los Mayas. Aquí hay un video:



El calor es agobiante, y hay que ir bien provisto de agua. Tuvimos especial cuidado con M. por su reciente cólico nefrítico, pero ahí todo el mundo debe ir con las botellas de agua al hombro y cuando se terminan comprar en las tiendas.

Pero no hay que engañarse, si se va con la idea de que solamente existe la Pirámide, la sorpresa es mayúscula porque es un complejo con multitud de edificios y otras construciones.



El Templo de las Mil Columnas es impresionante, y junto a él está una imagen de Chac Mool sobre el Templo de los Guerreros. Esa estatua representa un hombre acostado, apoyado sobre sus codos y mirando a un lado, y sostiene una bandeja sobre la que se dejaba el corazón de los sacrificados.



Lo que se ve pequeñito sobre las columnas es la estatua del Chac Mool, que estaba por todas partes.

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Lamentablemente, no se puede subir ni a la Pirámide ni al Templo. Parece que hace unos años unos turistas murieron al caer desde la Pirámide y el Gobierno mexicano ha prohibido subir a ella, de momento. La verdad es que no me extraña, porque los turistas somos voraces destructores de monumentos.

Hay otra pequeña pirámide a la que llaman "El osario" o "Tumba del Gran Sacerdote":



Aquí hay un detalle de la escalinata:

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En comparación con Teotihuacán, la zona de Chichén Itzá tiene una decoración riquísima, donde abundan las calaveras y las cabezas de serpiente en todos los edificios.

Uno de los ejemplos es el Tzompantli, que en nauhátl significa "hilera de cráneos". Parece que clavaban los cráneos atravesándolos por las sienes sobre una empalizada en esta construcción.

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Detalle de la decoración:

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Otro de los lugares maravillosos es el juego de pelota

Chichén Itzá. Juego de pelota.

Chichén Itzá. Juego de pelota.

Otra construcción preciosa es lo que llaman "La Iglesia". Ese nombre viene de que es una edificación contigua a otra a la que pusieron "El convento".

Chichén Itzá. La Iglesia.

Por último no se puede dejar de poner una foto de "El Observatorio":

Chichén Itzá. El Observatorio.

Hay otros edificios: Templo de los Jaguares, etc, pero ya me parecían demasiadas fotos para una entrada.

Al volver empezamos el camino por la carretera convencional en lugar de la autopista, así que tardamos algo más. Fue una constante del viaje: ir por un camino y a la vuelta extraviarnos e ir por un camino más complicado. (Confieso que fui yo quien eligió el camino de vuelta).

Devolvimos el coche en el aeropuerto de Cancún, donde Carlos lo había alquilado y nos costó encontrar un taxi que nos llevase hasta Playa del Carmen, porque nos querían sacar un ojo de la cara...

A la vuelta había atasco porque habían matado a un jefe de policía y su escolta y había controles en la autopista, pero tampoco tardamos mucho.

2 comentarios:

starfighter dijo...

Im-presionantes las fotos. Y envidia sana por el viaje ;)

Antonio Espinosa dijo...

"En los equinoccios (primavera y otoño) la sombra de la esquina de la pirámide se proyecta sobre la escalera y forma la imagen de una serpiente, que termina en esas inmensas cabezas y que hace el efecto de una serpiente que baja del templo superior a la tierra". :O WOW! espectacular efecto. La estatua final es la del Rey?