Sigo con la cabeza como un bombo. Creo que el viernes me enfrié durante el cumpleaños de Charlotte. Tengo una gran contractura en la espalda que afecta al cuello y me duele terriblemente la cabeza. Desayuné una taza de café y comí cuatro trozos de frutas a mediodía.
Por la tarde fui al fisioterapeuta que estuvo trabajando con mi espalda durante una hora. A ver si mañana estoy algo mejor.
En el trabajo la semana que viene me toca ir a un coloquio que promete ser "divertido", porque creo que me quieren cornear. Donde hay capitán no manda maricón, así que voy a ir a ese coloquio preparado a todo.
El verano ya llegó. ¡Qué bien!


Espero que el calor ayude a que se me pase este dolor de cabeza terrible. En estas situaciones me siento especialmente solidario con el
guerrero galáctico.
M. me ha dicho que el domingo nos vamos de excursión con
Drichal a una piscina natural.