
Ayer me levanté con un buen dolor de cabeza pero era diferente a los habituales. Era la misma sensación que cuando se contiene la respiración durante un minuto. Me tomé la tensión en casa y la diastólica (la mínima) estaba en 9,5. A las 10 de la mañana bajé a la farmacia que hay junto al trabajo y tenía 10,1. Así que envié un sms a Giovanni contándole mis cuitas. Inmediatamente me llamó y me indicó que bajase a comprar una pastillita para la tensión: Renitec, eso sí, en su dosis mínima, a ver qué tal me sentaba.

Por la tarde el dolor se decantó hacia el clásico provocado por una mala postura al dormir, y la tensión fue bajando poco a poco. Sigo con la cabeza como si me fuera a estallar.


Y hoy me he pasado el día de esta guisa.