El penúltimo día de nuestro viaje a México nos quedamos en Querétaro.
M. se compró su maleta nueva atendidos por un dependiente que parecía sacado de una película ya que era bastante surrealista hablar con él. Yo me compré unos pantalones que costaron 21 euros y un candado (de los que puede abrir la TSA) que no duró ni un viaje ya que simplemente, desapareció.
Centro Comercial Liverpool
(Fuente) Paseamos por el centro, fuimos al lugar donde fusilaron al emperador Maximiliano, estuvimos haciendo compras de última hora ("
¡no tengo ningún recuerdo de Querétaro!" fue la frase más repetida), comimos muy bien chile en nogada y cenamos mucho mejor en un lugar maravilloso donde nos llevó Carlos.

Capilla del Cerro de las Campanas

Monumento a Benito Juárez

Acueducto de Querétaro

Parque Central
Hicimos las maletas y a la cama, que al día siguiente teníamos que tomar un avión a las 6 de la mañana.
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