Ayer fuimos a ver Hairspray. Premisa: no me suele gustar el cine musical.
La película es una bobería. Tratan de darle un tono un poco más serio con el tema de la integración racial, pero el tema no deja de ser bastante absurdo: una chica entrada en carnes que quiere bailar en un programa de TV en los años 60.
Ahora bien, salí de la película con la sonrisa puesta. Las canciones me parecieron fantásticas, las coreografías bien hechas, los actores estaban muy bien y los números musicales son sencillos solamente en apariencia.
Puede que me llegue a comprar la banda sonora, porque me pareció optimista, alegre, animada, inspirada y con muchísimo ritmo. Incluso cuando salga el DVD puede que caiga.
domingo, 23 de septiembre de 2007
sábado, 22 de septiembre de 2007
Viernes noche durmiendo con M.
El viernes estuve d enuevo de papeleo: fui a la Comunidad Autónoma a pagar el impuesto de Sucesiones. Menos mal que lo han reducido prácticamente del todo. Encima de la desgracia sentimental, viene la desgracia económica.
Otra vez estuve con muchísima ansiedad, hasta me lo notaron en mi casa. Es que soy bastante gili******.
Por la tarde me eché una megasiesta gracias al ansiolítico que me tomé. Y por la noche ¡me quedé en casa de M.! No dormía en su casa desde Navidades y aunque la semana en Estambul ha sido intensa, nos ha gustado retomar las noches en su casa.
Hay pocas sensaciones igualables a despertarse junto a la persona a la que quieres.
Antes estuvimos con su amigo C., que está trabajando en México, que ha venido a pasar unos días. Es como un chiquillo, se compró una perra que es una maravilla. Y se la ha traído, va a estar más viajada que el baúl de la Piquer.
Esta noche vamos a ir a ver Hairspray en versión original y después saldremos un poquito por Madrid. A ver si vemos algo de "La noche en blanco", pero no pongo muchas esperanzas en ello. El año pasado vimos un espectáculo circense junto al Estadio Bernabéu y pasé demasiado frío para lo que fue. Después tratamos de ver más cosas y estaba todo petado.
Otra vez estuve con muchísima ansiedad, hasta me lo notaron en mi casa. Es que soy bastante gili******.
Por la tarde me eché una megasiesta gracias al ansiolítico que me tomé. Y por la noche ¡me quedé en casa de M.! No dormía en su casa desde Navidades y aunque la semana en Estambul ha sido intensa, nos ha gustado retomar las noches en su casa.
Hay pocas sensaciones igualables a despertarse junto a la persona a la que quieres.
Antes estuvimos con su amigo C., que está trabajando en México, que ha venido a pasar unos días. Es como un chiquillo, se compró una perra que es una maravilla. Y se la ha traído, va a estar más viajada que el baúl de la Piquer.
Esta noche vamos a ir a ver Hairspray en versión original y después saldremos un poquito por Madrid. A ver si vemos algo de "La noche en blanco", pero no pongo muchas esperanzas en ello. El año pasado vimos un espectáculo circense junto al Estadio Bernabéu y pasé demasiado frío para lo que fue. Después tratamos de ver más cosas y estaba todo petado.
jueves, 20 de septiembre de 2007
Ya lo hice
Ahora mismo me está dando el bajón post-examen. La adrenalina baja repentinamente y te quedas atontado.
El examen no salió mal, tampoco espectacularmente bien, pero no mal del todo. Creo que me quedé un pelín corto en la exposición y que se notó que en un tema me tuve que ir por las ramas. Es que me tocaron las bolitas ... me tocaron unos temas complicados (lo hicieron con un bingo casero). (Seguro que algún malpensado estará maquinando alguna maldad a cuenta de las bolitas)
Pero bueno, ¡se ha terminado!
El examen no salió mal, tampoco espectacularmente bien, pero no mal del todo. Creo que me quedé un pelín corto en la exposición y que se notó que en un tema me tuve que ir por las ramas. Es que me tocaron las bolitas ... me tocaron unos temas complicados (lo hicieron con un bingo casero). (Seguro que algún malpensado estará maquinando alguna maldad a cuenta de las bolitas)
Pero bueno, ¡se ha terminado!
miércoles, 19 de septiembre de 2007
De los nervios (y IV)
Me repito como la morcilla, pero es que soy un poco obsesivo.
El examen es mañana por la mañana. Estoy tan nervioso que soy incapaz de estudiar ahora mismo (y lo debo hacer). Encima la cabeza sigue martilleándome sin piedad. Ayer noche me dolía tanto que era incapaz de conciliar el sueño. Tuve que recurrir al naproxeno para que me aliviase un poco y poder descansar. Traté de dormir mientras veía la TV, pero ni siquiera podía hacer eso.
Puse la serie de 5 hermanos que me gusta bastante, pero a esas horas me suelo quedar sopa, pero esta vez no fue suficiente.
Ayer estuve con M. en su casa un ratito por la noche, antes de cenar. El pobre me está aguantando muchísimas cosas, y lleva casi dos años esperándome (en octubre los hará) desde que marché de Madrid para trabajar en Canarias. Vengo lo más a menudo que puedo, pero los aviones no son baratos (¡y lo que han subido este año!) y el viaje es una paliza, aunque ya hasta consigo echar una cabezada en el viaje.
Menos mal que ayer tenía algo que celebrar con M., es esa buena noticia que aun no puedo contar pero que compartiré en el blog dentro de poco.
Al final esto del examen ha servido para que pida 5 días de vacaciones y no vuelva a Canarias para trabajar hasta el martes. Además estamos aprovechando para ir al notario a hacer los trámites de la herencia de mi padre (qué duro se me hace ver cada documento donde figura su nombre). Seguramente el viernes por la mañana lo dedicaré a los dos trámites que quedan: pagar el impuesto de sucesiones de la Comunidad de Madrid y pagar el impuesto de plusvalía del piso de mis padres al Ayuntamiento de Madrid.
Este fin de semana iré con M. a cenar, al cine y a disfrutar un poco de Madrid, que hace muchos meses que no lo hacemos ya que cuando vengo para un fin de semana preferimos quedarnos en su casa para estar más tranquilos.
El examen es mañana por la mañana. Estoy tan nervioso que soy incapaz de estudiar ahora mismo (y lo debo hacer). Encima la cabeza sigue martilleándome sin piedad. Ayer noche me dolía tanto que era incapaz de conciliar el sueño. Tuve que recurrir al naproxeno para que me aliviase un poco y poder descansar. Traté de dormir mientras veía la TV, pero ni siquiera podía hacer eso.
Puse la serie de 5 hermanos que me gusta bastante, pero a esas horas me suelo quedar sopa, pero esta vez no fue suficiente.
Ayer estuve con M. en su casa un ratito por la noche, antes de cenar. El pobre me está aguantando muchísimas cosas, y lleva casi dos años esperándome (en octubre los hará) desde que marché de Madrid para trabajar en Canarias. Vengo lo más a menudo que puedo, pero los aviones no son baratos (¡y lo que han subido este año!) y el viaje es una paliza, aunque ya hasta consigo echar una cabezada en el viaje.
Menos mal que ayer tenía algo que celebrar con M., es esa buena noticia que aun no puedo contar pero que compartiré en el blog dentro de poco.
Al final esto del examen ha servido para que pida 5 días de vacaciones y no vuelva a Canarias para trabajar hasta el martes. Además estamos aprovechando para ir al notario a hacer los trámites de la herencia de mi padre (qué duro se me hace ver cada documento donde figura su nombre). Seguramente el viernes por la mañana lo dedicaré a los dos trámites que quedan: pagar el impuesto de sucesiones de la Comunidad de Madrid y pagar el impuesto de plusvalía del piso de mis padres al Ayuntamiento de Madrid.
Este fin de semana iré con M. a cenar, al cine y a disfrutar un poco de Madrid, que hace muchos meses que no lo hacemos ya que cuando vengo para un fin de semana preferimos quedarnos en su casa para estar más tranquilos.
martes, 18 de septiembre de 2007
De los nervios (y III)
Pues hasta el jueves no hay examen, así que ya veremos qué pasa. Estoy repasando y estudiando a tope.
Hay otras noticias buenas, pero que podré contar más adelante, no ahora.
Jo, sigo comiéndome la cabeza con las salidas armáricas. Recuerdo que Cicio me contó que un amigo suyo le invitó a cenar a su casa para presentarle a su pareja, y cuando llegó a cenar, su pareja se llamaba Paco. Me dijo que siguieron siendo amigos pero que ya no era lo mismo.
Sé que se puede pensar "él se lo pierde", pero quiero (en sentido amistoso) a Cicio, por eso me jodería que ocurriera eso.
Quizá por esas comidas de tarro hoy me duele tanto la cabeza. Menos mal que había un poquito de chocolate en casa (Nestlé ¿eh?).
Hay otras noticias buenas, pero que podré contar más adelante, no ahora.
Jo, sigo comiéndome la cabeza con las salidas armáricas. Recuerdo que Cicio me contó que un amigo suyo le invitó a cenar a su casa para presentarle a su pareja, y cuando llegó a cenar, su pareja se llamaba Paco. Me dijo que siguieron siendo amigos pero que ya no era lo mismo.
Sé que se puede pensar "él se lo pierde", pero quiero (en sentido amistoso) a Cicio, por eso me jodería que ocurriera eso.
Quizá por esas comidas de tarro hoy me duele tanto la cabeza. Menos mal que había un poquito de chocolate en casa (Nestlé ¿eh?).
domingo, 16 de septiembre de 2007
De los nervios (y II)
Pues al final hice salida armárica con los dos: con Monamieluá y con Cicio. La verdad es que si hoy no me ha salido una úlcera de estómago, creo que no me saldrá nunca.
Les conté a ambos la verdad:
1.- que me agobia muchísimo las esperanzas que han puesto en mi (que mi autoestima me dice que no deberían haberlas puesto)
2.- que antes de que vaya a currar nuevamente con ellos (si apruebo, claro) tenía que resolver otro tema que me agobiaba muchísimo: lo del mariconismo.
Tuve que hacerlo telefónicamente con ambos. Con Monamieluá esta mañana no lo hice en persona con él porque estaba su mujer y su hijo mayor... así que me jorobaron el plan. Ha habido oreja y vuelta al ruedo. La verdad es que de él lo esperaba. Me dijo que él lo que quería era trabajar con buenas personas y profesionalmente válidas (ejem, he engordado un par de kilos, aunque siga sin creérmelo).
El caso de Cicio es mucho más complicado. No me sentía con fuerzas de hacerlo, pero creía que éticamente lo debía hacer. Me dijo lo mismo: que no afectaba a la profesión y que no afectaba a nuestra relación, es más, que ahora él creía que la fortalecía. Además me dijo que ya le había llegado el rumor por parte de otro compañero, que se lo dio de una manera muy discreta y delicada. Cuando me dijo esas cosas lloré (soy un llorón).
Esto de las salidas armáricas me deja agotado, no debería haberlo hehco el día antes de un examen, pero creía que era mi deber ético. Hecho está. Ahora a terminar el repaso.
(Seguro que alguien se plantea qué mierda de deber ético es eso de contarle a tus amigos con quién te acuestas o con quién no te acuestas y la mayor parte pensará que soy gilipo****, pero es que soy así.)
Les conté a ambos la verdad:
1.- que me agobia muchísimo las esperanzas que han puesto en mi (que mi autoestima me dice que no deberían haberlas puesto)
2.- que antes de que vaya a currar nuevamente con ellos (si apruebo, claro) tenía que resolver otro tema que me agobiaba muchísimo: lo del mariconismo.
Tuve que hacerlo telefónicamente con ambos. Con Monamieluá esta mañana no lo hice en persona con él porque estaba su mujer y su hijo mayor... así que me jorobaron el plan. Ha habido oreja y vuelta al ruedo. La verdad es que de él lo esperaba. Me dijo que él lo que quería era trabajar con buenas personas y profesionalmente válidas (ejem, he engordado un par de kilos, aunque siga sin creérmelo).
El caso de Cicio es mucho más complicado. No me sentía con fuerzas de hacerlo, pero creía que éticamente lo debía hacer. Me dijo lo mismo: que no afectaba a la profesión y que no afectaba a nuestra relación, es más, que ahora él creía que la fortalecía. Además me dijo que ya le había llegado el rumor por parte de otro compañero, que se lo dio de una manera muy discreta y delicada. Cuando me dijo esas cosas lloré (soy un llorón).
Esto de las salidas armáricas me deja agotado, no debería haberlo hehco el día antes de un examen, pero creía que era mi deber ético. Hecho está. Ahora a terminar el repaso.
(Seguro que alguien se plantea qué mierda de deber ético es eso de contarle a tus amigos con quién te acuestas o con quién no te acuestas y la mayor parte pensará que soy gilipo****, pero es que soy así.)
sábado, 15 de septiembre de 2007
De los nervios
Aunque no debería, estoy de los nervios.
Por una parte la responsabilidad ante un examen, eso está claro. Por otra, lo del mariconismo no mostrado a esos amigos que se pueden convertir en colegas de trabajo. Creo que mañana habrá una salida de armario, al menos con uno de ellos.
Por una parte la responsabilidad ante un examen, eso está claro. Por otra, lo del mariconismo no mostrado a esos amigos que se pueden convertir en colegas de trabajo. Creo que mañana habrá una salida de armario, al menos con uno de ellos.
jueves, 13 de septiembre de 2007
Pista de despegue
Estoy dándole un apretón a las opos. A ver qué tal salen. Me gustaría ir tranquilo, pero mi carácter me lo impide. Al fin y al cabo no tengo mucho que perder: ya soy funcionario con un puesto que le gustaría tener a mucha gente. Pero eso de ir nte un tribunal de exámenes siempre estresa, al menos a mi.
Me presenté básicamente por rabia. Mi jefe me jodió otro traslado en mayo, justo cuando salió la oposición y ... me inscribí. Al estudiar he visto que esos temas en particular me gustan mucho.
Mañana vuelo a los madriles.
Me presenté básicamente por rabia. Mi jefe me jodió otro traslado en mayo, justo cuando salió la oposición y ... me inscribí. Al estudiar he visto que esos temas en particular me gustan mucho.
Mañana vuelo a los madriles.
martes, 11 de septiembre de 2007
De viaje (V, VI y VII)
El quinto día fuimos a ver la basílica de San Salvador en Chora. Los mosaicos son impresionantes: una verdadera belleza. El Cristo Pantocrator es lo mejor, indescriptible. De una serena belleza inigualable.
Lo malo es que está un poco retirada del centro y hay que coger el metro o un autobús. En el metro yo perdí una lentilla. Así que fui un poco “tuerto” esa mañana. Fuimos por los barrios adyacentes y volvimos al hotel a descansar. Por la tarde dimos un buen paseo por las orillas del Cuerno de Oro.
El sexto día fuimos a hacer un crucero por el Bósforo. Es un ferry que hace una visita panorámica por el Bósforo. Llega hasta Anadolu Kavagi,que es el penúltimo pueblo que hay antes del Mar Negro. Desde una antigua fortaleza se puede contemplar un vista del estrecho y el Mar Negro. Fue el estrecho por donde pasó Darío, rey de los Persas con un inmenso ejército, de Asia a Europa.


Lo malo es que está un poco retirada del centro y hay que coger el metro o un autobús. En el metro yo perdí una lentilla. Así que fui un poco “tuerto” esa mañana. Fuimos por los barrios adyacentes y volvimos al hotel a descansar. Por la tarde dimos un buen paseo por las orillas del Cuerno de Oro.
El sexto día fuimos a hacer un crucero por el Bósforo. Es un ferry que hace una visita panorámica por el Bósforo. Llega hasta Anadolu Kavagi,que es el penúltimo pueblo que hay antes del Mar Negro. Desde una antigua fortaleza se puede contemplar un vista del estrecho y el Mar Negro. Fue el estrecho por donde pasó Darío, rey de los Persas con un inmenso ejército, de Asia a Europa.
(El Mar Negro al fondo, con buques que van y vienen)
Por el camino se ven unas mansiones impresionantes y se cruza debajo de un par de puentes que unen Europa y Asia, lo que siempre impresiona.
(Puente Boğaziçi sobre el Bósforo)
Allí comimos un pescaíto frito que estaba muy rico, aunque el rebozado era un pelín pesado.
Por la tarde fuimos al hammam que nos había recomendado el camarero.
El séptimo día estuvimos dando una vuelta por el barrio de Gálata. Nos sentamos en una terraza a tomar un té y se sentó a nuestro lado un cámara de TV que estuvo charlando con nosotros. Después ¡nos invitó! Así que le dimos las gracias. Nunca me había pasado eso en España.
Esa tarde M. casi se compra una alfombra, creo que estaba yo más animado que el vendedor, pero me dijo que tenía muchos gastos y que no quería. ¡Lástima!
Por la tarde fuimos al hammam que nos había recomendado el camarero.
El séptimo día estuvimos dando una vuelta por el barrio de Gálata. Nos sentamos en una terraza a tomar un té y se sentó a nuestro lado un cámara de TV que estuvo charlando con nosotros. Después ¡nos invitó! Así que le dimos las gracias. Nunca me había pasado eso en España.
Esa tarde M. casi se compra una alfombra, creo que estaba yo más animado que el vendedor, pero me dijo que tenía muchos gastos y que no quería. ¡Lástima!
(Vista de Santa Sofía desde la Omar Teras)
Cenamos en la Omar Teras de nuevo, y reservamos mesa para tenerla junto a la ventana, con las vistas que son muy especiales para M. y para mi.
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