Lo que decía ayer: estoy en un valle. No sé, mi estado de ánimo a veces pega un bajón de este tipo y me quedo un poco plof. Además me fastidia haberle dado un mal fin de semana a
M., porque no lo merece ni de coña. Cómo me gustaría que mi estado de ánimo pasase por cerros y pequeños valles, o mucho mejor, por extensas mesetas. Pero de vez en cuando se empeña en recorrer algunas simas.
La foto esa del payaso la verdad es que da muchísimo miedo, es la primera que encontré y la puse sin pensar. Es como el payaso de cierta marca de hamburgueserías (no publicidad) que me da muchísimo miedo: siempre pienso que va a agarrar un rifle automático y se va a cargar a todos los que están dentro.
No quise estar misterioso, sino que no me apetecía escribir, solamente me apeteció poner esa foto, no sé por qué. Quizá fue un momento especialmente bajo y no me fijé en lo tétrica que era la dichosa foto.
Ayer tampoco fue un buen día: mi actual jefe me preguntó si era verdad que había odído que yo no estaba convencido de quedarme aquí y, a lo mejor, me iba al puesto de la oposición que acabo de aprobar. Además me pilló cuando se montaba en el ascensor y yo venía de la fotocopiadora. En el breve lapso que nos dejó la puerta del ascensor le dije: "depende del sueldo. Es natural, yo no vivo del aire". Y me dijo que en este año hay previstos ascensos...
Al llegar a casa nuevas aventuras de mi madre, la herencia de mi padre y el banco. Son la inutilidad personificada: para 4 duros que son y lo claro que está el reparto, no lo saben hacer y llevamos más de tres meses. Incluso hubo un empleado que nos dijo que era algo "indiviso" y que ¡no se podía dividir! Precisamente el dinero es lo que se divide mejor, un piso, un coche no se pueden dividir en cachitos, pero el dinero...
Aquí los carnavales son una kaka. La verdad es que tampoco los he disfrutado mientras viví en Canarias. Mi espíritu castellano no me hacía disfrutarlos y de las dos veces que pude hacerlo: la primera estaba herniado y no me apetecía salir y en la segunda ocasión estuve más pendiente del estado de salud de mi padre...
Quizá también influya que el martes hizo un año de la última vez que vi a mi padre "lúcido", y me trajo muchos recuerdos.
En resumen, que no quise actualizar para no escribir unas entradas coñazo y tristes. Creo que al personal le alegra más la vida que ponga a los macizos playeros, etc.